AÑO NUEVO: SE REALISTA CON TUS PROPOSITOS

Todos podemos cambiar, crecer, ser mejores, y sin embargo, una y otra vez, fracasamos e incumplimos nuestros buenos propósitos de año nuevo. ¿Te has preguntado por qué y cómo evitarlo?

Para ser justos, tampoco es culpa tuya, al fin y al cabo nadie nos enseña a crear e implementar con éxito nuevos hábitos. Resultado de imagen de SE REALISTA CON TUS PROPOSITOS

Año nuevo, viejos propósitos.

El primer problema de los propósitos de año nuevo, es que estamos mediatizados por las fechas. El año se acaba, y esto nos obliga a “hacer balance de lo bueno y malo, 5 minutos antes de la cuenta atrás…”

Tras comprobar que, de nuevo, hemos incumplido nuestros objetivos, nuestra estrategia para el siguiente año es: prometernos con más fuerza y más entusiasmo que este año, de verdad, los cumpliremos.

¿En serio crees que haciendo lo mismo vas a conseguir un resultado diferente este año? Mejor será que pruebes algo distinto.

  1. Elige bien tus objetivos

¿Lo quieres de verdad? Resultado de imagen de ELEGIR BIEN LOS OBJETIVOSMucha gente elige sus propósitos de año nuevo para complacer a los demás, no a sí mismos.

Me propuse dejar de fumar porque mi mujer quería que lo dejara. Lo único que conseguí fue fumar a escondidas.

Para elegir un objetivo, debes mirar dentro de ti y diferenciar bien entre tus deseos y objetivos. Los deseos dependen de las circunstancias o de otras personas (ser rico, obtener un ascenso), pero nuestras metas y objetivos, dependen de nosotros mismos.

Sé que parece un tópico, pero es el momento de hacer una lista, pero no una apresurada y llena de promesas incumplidas, sino una de calidad.

Busca un momento de tranquilidad, sin prisa, obligaciones ni interrupciones de ningún tipo. Toma papel y lápiz, y empieza a escribir qué cambios y mejoras quieres hacer.

  1. Piensa en positivo

Quiero dejar de estar gordo / Quiero alcanzar mi peso ideal No quiero vaguear más / Quiero aprender un hobby Tengo que beber menos / Quiero cuidar mi salud

 Nuestra mente es una astuta saboteadora, y nuestra autoestima, un niño pequeño muy sugestionable. Nunca le dirías a un niño, no puedes correr tan rápido, eres un inepto, no vales para nada… ¿Verdad? Entonces ¿por qué te lo dices a ti mismo?

Emplea un lenguaje positivo, y sentirás que tus objetivos pueden cumplirse.

 

  1. Sé realista, pregúntate y controla la situación Resultado de imagen de SE REALISTA

Si eres una persona sedentaria, tu propósito no puede ser correr una maratón en un mes. Debes de ser realista, y para ello necesitas comprender todos los aspectos que hay tras tu objetivo.

¿Qué puedo hacer para mejorar mi físico?

  • ¿Beber más agua, comer productos frescos? ¿Fruta y verdura?
  • ¿De qué presupuesto dispongo?
  • ¿Hacer ejercicio? ¿Gimnasio o salir a correr? ¿Cuántos días?
  • ¿Evitar el alcohol? ¿la fritura? ¿el tabaco?

Una vez hayas analizado todos los aspectos que implica tu objetivo, podrás seleccionar aquellos que puedes asumir y establecer los que te ayudarán a lograrlo.

Recuerda que debes tener control sobre tus objetivos, por ejemplo si dices “voy a echarme novia, o novio”, si la otra persona no está por la labor no podrás conseguirlo. Sin embargo, lo que sí puede estar en nuestra mano es salir a conocer gente, porque eso aumentará nuestras probabilidades de encontrar pareja.

  1. Quién mucho abarca poco aprieta

Puede que tu lista haya alcanzado un buen número de propósitos, pero ha llegado el momento de que elijas los 2, 3 o 4 más importantes para ti.

En estResultado de imagen de quien mucho abarca poco aprietao de los propósitos, ocurre algo curioso, y es que cuantos más tengamos, menos cumpliremos, por eso céntrate en los que verdaderamente quieres conseguir y en determinar qué acciones implementarás para conseguirlo.

Además, si tus objetivos son grandes, trocéalos en otros más pequeños, y ponte metas sencillas que puedas ir consiguiendo con facilidad. De esta forma te sentirás más motivado y reducirás la pereza que nos invade al enfrentarnos a un objetivo muy duro.

Por ejemplo, si tu objetivo es perder peso, no te agobies por la suma total. Ponte muchas pequeñas metas (bajar 200 gramos a la semana, beber 1 litro de agua, ir dos veces a la semana a caminar), poco a poco podrás ir aumentando los tiempos, y en unas semanas o meses lo habrás conseguido.

 

  1. Preciso como un reloj, flexible como el tiempo

Si hemos decido “ponernos en forma”, hay muchas cosas que podemos hacer, por ejemplo vamos a elegir ir al gimnasio y comer mejor. Resultado de imagen de PRECISO COMO UN RELOJ FLEXIBLE COMO EL TIEMPO

Sin embargo no podemos ser tan generalistas, necesitamos concretar más para poder comprometernos y ser flexibles para no fracasar.  Por ejemplo “voy a ir al gimnasio 1 hora, dos días por semana, preferiblemente Martes y Jueves” o “Voy a comer mejor, cenaré ligero por las noches, y desayunaré sano, no me saltaré comidas y evitaré los fritos y los refrescos. Siempre que no coma fuera de casa”.

Al mantener una estrategia flexible, podremos cumplir con nuestros propósitos más  fácilmente, ya que podremos adaptar nuestras tareas, cambiar nuestros horarios, no sufrir o pasar envidia.

  1. Aprende para cambiar, cambia para aprender

Nuestra mente es como una hoja en blanco y en ella puedes escribir lo que quieras”.

Excepto en la letra de la canción de Alaska y Dinarama, el lema “Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiare”, no nos hace ningún bien. Todos debemos ser genuinos y mantenernos fieles a nosotros mismos, pero eso no está reñido con ser mejor padre, mantenernos más sanos o retomar los estudios.

Si quieres alcanzar tus objetivos debes cambiar tus hábitos, y aprender nuevas destrezas que te hagan mejor. Si hablas con cualquier persona exitosa, (entendiendo el éxito como la consecución de logros, personales, sentimentales, sociales o académicos) te dirán que no son la misma persona que comenzó ese proyecto, el camino le ha cambiado.

Por eso, no dudes en salir de tu zona de confort y probar cosas nuevas. ¿Quieres mejorar las relaciones con tu hijo? Lee, habla con otros padres, muévete, preocúpate por conocer los gustos de tu hijo. ¿Quieres aprender fotografía? Lee, mira videos y sal a la calle con tu cámara, conoce gente, mira exposiciones de fotografía, empápate del talento de otros.

Lo siento, pero si piensas que tu eres así, y que nunca cambiarás, ya has fracasado.

  1. Empieza hoy

Si, has leído bien, empieza hoy. Olvídate de los dichosos propósitos de año nuevo; si nadie los cumple es porque en realidad no valen para nada. Los retos, hábitos y proyectos que te propongas no deben depender de una fecha, sino de tu motivación y de las necesidades que identifiques en tu vida personal y profesional. Resultado de imagen de EMPIEZA A CAMBIAR HOY

No solo hay que querer cambiar, hay que empezar a hacerlo, y este momento es tan bueno como cualquier otro.

Cambiar y alcanzar metas y objetivos, es un camino largo, lleno de trampas, tropiezos y caídas, en las que tendrás que poner a prueba tu fuerza de voluntad. Y cuando flaqueen, que lo harán, sé flexible, retoma tu lista de propósitos y piensa en tus motivaciones y logros conseguidos.

Huye de las formulas mágicas, de los gurús y sistemas que te propongan conseguir tus objetivos sin esfuerzo. Lo siento, es mentira. 

Quién algo quiere, algo le cuesta. Solo debes estar convencido de que el esfuerzo merecerá la pena, y por luchar por él, luchar por ti, luchar por tu familia…

Encuentra tu motivación y recuerda, no hay formulas mágicas, solo las ganas de ser mejores. 

 

Un listado con los mejores consejos que te harán alcanzar esas metas que te propongas para el 2017; no olvides ser constante y estar seguro de lo que quieres:

  1. Sé realista en tus propósitos. Si, por ejemplo, quieres hacer ejercicio, no pretendas llegar a las olimpiadas en un día; comienza por caminar 20 minutos diarios.
  2. Asegúrate de que tu propósito sea algo que realmente quieras hacer o cambiar por ti mismo. Sé sincero contigo mismo y tómate tu tiempo para pensar qué es lo que realmente deseas. Recuerda que la motivación interna es la más importante. Piensa por qué lo quieres hacer y ten una razón que te empuje a lograrlo.
  3. No te pongas más propósitos de los que puedas cumplir. Más vale llevar a cabo uno bien, que hacer varios a medias.
  4. Define cada objetivo claramente. Para cumplir un objetivo, éste debe de ser:

          Específico: qué, cuándo, dónde, cómo.

          Realista o alcanzable.

          Factible: acepta tus limitaciones, lo que puedes hacer y lo que no.

          Medible y cuantificable: que puedas ir observando los resultados.

          Con límites: ponerte fechas establecidas

  1. Crea hábitos. Es una realidad que los seres humanos funcionamos con hábitos, por lo que dale estructura a tu propósito, crea el hábito en ti y vuélvelo parte de tu vida diaria.
  2. Comienza con metas a corto plazo. Fija un tiempo definido para tu propósito, te será más sencillo ser persistente de esta manera.
  3. Premia tus logros y éxitos. También es importante consentirse, quererse y poder tener recompensas por el trabajo realizado.
  4. Habla sobre tus metas, escríbelas y compártelas. Es importante que te sientas apoyado y motivado en el proceso. Puedes buscar amigos o personas que estén en el mismo canal que tú; de esta manera, te sentirás identificado y más fuerte para no abandonar tu objetivo.
  5. No te des por vencido. Si por alguna razón dejas de cumplir tu propósito, no lo abandones; continúa con él y no te rindas. Por ejemplo, si tu objetivo es comer sanamente entre semana, y un día “te saltaste” la dieta; no lo dejes, sigue tu rutina y no te desmotives. Recuerda que hay que ser exigentes pero no demasiado duros con nosotros mismos.
  6. Finalmente, durante el proceso, no te olvides de lo que deseas alcanzar y lucha por ello.

Siempre que sea algo que realmente quieres, valdrá la pena el esfuerzo.

¡SABER COMER ES SABER VIVIR!

 

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