DIETA DASH PARA DISMINUIR LA PRESION ARTERIAL

dieta dash 1DASH es la sigla en inglés de Dietary Approaches to Stop Hypertension (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión). La dieta DASH puede ayudar a bajar la presión arterial alta y el colesterol y otras grasas en la sangre. Puede ayudar a reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular y ayuda a bajar de peso. Esta dieta es baja en sodio (sal) y rica en nutrientes.

¿Cómo funciona la dieta DASH?
La dieta DASH reduce la presión arterial alta al disminuir la cantidad de sodio en su dieta a 2,300 miligramos (mg) al día. Bajar el sodio a 1,500 mg al día reduce aun más la presión arterial.

dieta dash 2Con la dieta DASH, usted debe:

– Consumir muchas verduras, frutas y productos lácteos sin grasa o bajos en grasa.
Incluir granos enteros, legumbres, semillas, nueces y aceites vegetales.
– Comer pescado, aves y carnes magras.
– Reducir la sal, las carnes rojas, los dulces y las bebidas azucaradas.
– Reducir las bebidas alcohólicas.
– Hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada casi todos los días de la semana. Los ejemplos incluyen caminata rápida o montar en bicicleta. Póngase como meta hacer dos horas y media de ejercicio por semana.

Puede seguir la dieta DASH si desea prevenir la hipertensión arterial. También le puede ayudar a perder el peso extra. La mayoría de las personas pueden beneficiarse de una reducción de la ingesta de sodio a 2,300 miligramos (mg) al día.

DIETA MEDITERRANEA

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La dieta mediterránea es mucho más que una forma de alimentarse, es un estilo de vida en el que se combinan ingredientes, técnicas y recetas con una vida físicamente activa favorecida por la bondad del clima. Es un estilo de vida en el que se comparte y se celebra alrededor de la mesa, donde los ingredientes locales y de temporada tienen protagonismo, donde abundan los alimentos de origen vegetal y los procedentes de animales son anecdóticos, meros condimentos de recetas que han ido pasando de generación en generación, y cuyas variantes las encontramos en los diferentes países que conforman el Mediterráneo, cada una de ellas adaptada a los recursos locales.

Tan importante es la dieta mediterránea, que ha recibido el reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 16 de Noviembre de 2010, permitiendo su protección, difusión y transmisión, de forma que toda la población mundial podrá beneficiarse de las bondades de esta forma de entender la vida y la alimentación.

VERDURAS, LEGUMBRES, FRUTAS, TUBÉRCULOS, CEREALES Y FRUTOS SECOS CONFORMAN LA BASE DE LA DIETA MEDITERRÁNEA.

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Decálogo de la Dieta Mediterránea
1- Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición.
2- Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos. Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es fundamental consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario.
3- El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria por su composición rica en carbohidratos. Hay que tener en cuenta que sus productos integrales nos aportan más fibra.
4- Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados. En el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel de aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.
5- Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.
6- La carne roja se debe consumir con moderación y, preferiblemente, como parte de guisos y otras recetas. Se recomienda el consumo en cantidades pequeñas, preferentemente carnes magras, y formando parte de platos a base de verduras y cereales.
7- Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación. Se recomienda el consumo de pescado azul como mínimo una o dos veces a la semana. Los huevos contienen proteínas de muy buena calidad; su consumo tres o cuatro veces por semana es una buena alternativa a la carne y al pescado.
8- La fruta fresca es el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente. Las frutas aportan color y sabor a nuestra alimentación diaria y son buena alternativa a media mañana y como merienda.
9- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas.
10- Realizar actividad física todos los días.

Las etiquetas de los alimentos te dan mucha informacion de lo que compras

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El 13 de diciembre de 2014 comenzó a ser aplicable el reglamento 1169/2011 aprobado el 30 de septiembre de 2011 y que marca qué información deberán llevar los productos en su envase y cómo deberá presentarse ésta.
Puede que nunca le des la vuelta al paquete de galletas para saber qué ingredientes contiene o mirar los datos nutricionales. Quizás eres de los que pase de perder tiempo en el supermercado tratando de descifrar qué significan las letras tamaño mini impresas en la bolsa de pan de molde. O directamente compras por internet sin plantearte nada de lo que pueda concernir a los alimentos que metes en tu carro virtual. En ese caso, eres una especie en extinción.
Cada vez son más los consumidores que se preocupan por el origen de los alimentos que ingieren, su composición y sus valores nutricionales. A ellos va dirigida la nueva normativa, que tiene como objetivo ser mucho más clarificadora. Ya lo dice su nombre, “Sobre la información alimentaria facilitada al consumidor”.

LAS CLAVES DE LAS NUEVAS ETIQUETAS:
Iguales en toda Europa. La misma norma que seguirá España, la aplicarán también en Francia, Italia y los otros 25 países miembros. Hasta ahora había una directiva europea a partir de la que los miembros de la UE establecían sus propias leyes de etiquetado como nuestro Real Decreto 1334/1999.Desde Diciembre de 2014 existe una norma común. El nuevo texto es mucho más complejo y denso. Para que te hagas a la idea, la ley española ocupaba apenas 20 páginas y la nueva rebasa de largo las 40.

El origen de la carne. Actualmente es obligatorio indicar la procedencia de miel, aceite de oliva, frutas, verduras, pescados y carne de vacuno, a partir de 2014 se tendrá que especificar también el origen de la carne de cerdo, aves de corral, ovejas y cabras tanto si se vende fresca como refrigerada o congelada.
Letra más grande y legible. Es una ley de información al consumidor por lo que para que ésta llegue debe facilitarse. ¿Cómo? Haciendo más grande la letra de las etiquetas. La norma establece que debe existir un tamaño mínimo: para los envases de más de 80 cm2 será 1,2 mm de altura y en los de tamaño inferior, de 0,9 mm. Esto no significa que una persona con presbicia no vaya a necesitar gafas pero al menos podrá ser asequible en gente sin problemas de visión.
Los alérgenos, bien visibles. Aquellos con problemas de alergias e intolerancias van a poder comprar con mucha más tranquilidad y sin invertir tanto tiempo en revisar las etiquetas. Desde diciembre de 2014 los alimentos con componentes susceptibles de provocar estas reacciones (lactosa, frutos secos…) utilizando una tipografía diferente para indicar su presencia. Puede ser un cambio de color, de tipo de letra o que aparezca marcada en negrita. Hacer la compra en el extranjero también será mucho más sencillo.
Fecha de caducidad y consumo preferente. Esto en realidad no ha cambiado pero es bueno aclarar cómo es exactamente el marcado de fechas. Si un alimento es microbiológicamente perecedero (lácteos, productos cárnicos, de la pesca…) debe aparecer su caducidad. En el resto de los productos (tomate fritos, conservas…) aparecerá la fecha de consumo preferente, que establece el productor estimando cuánto tiempo puede durar en buenas condiciones.
Más fechas: congelación y descongelación. Dos términos son claves en este aspecto. ‘Congelado en’ será obligatorio para carne, productos de pesca no transformados y productos cárnicos y ‘descongelado’ en aquellos que antes de poner en el estante han sido descongelados, lo que significa que sólo podrán volver a esa parte de la nevera si los cocinamos. Esa información puede no aparecer si la descongelación no afecta al consumidor.
Etiquetado nutricional obligatorio. Si vas a la despensa y coges el último paquete de galletas que has comprado, lo normal es que incorpore datos como el número de calorías que contiene o la cantidad de hidratos de carbono aporta. Esa información aparece con frecuencia pero no era obligatorio. La nueva ley sí lo impone aunque para que aparezca en absolutamente todos los envases habrá que esperar hasta 2016, fecha en que sabremos si finalmente se determina que estos datos se incorporen también en los envases de bebidas alcohólicas.
Grasas, al detalle. La información sobre el origen de las grasas es todavía más completa. Antes sólo había que indicar si la procedencia era vegetal, animal o son grasas hidrogenadas. La nueva ley obliga a detallar qué tipo de aceite contiene: si es de girasol, de oliva o de palma. La presencia de grasas trans seguirá sin tener que indicarse, a la espera de la resolución de 2016.
Recomendaciones nutricionales. Ahora no sólo conocemos los nutrientes del alimento comprado, la etiqueta informa también sobre la cantidad diaria que debemos consumir de esos mismos, especialmente en el caso de vitaminas y minerales. Así podremos calcular cuántos estamos consumiendo y qué cantidad nos queda para llegar a la cifra recomendable.
La palabra sal. El objetivo es informar y de ahí que se eviten palabras confusas. Es el caso de ‘sodio’ que desaparió de los envases para dejarle paso a la más conocida ‘sal’.
Información junta. Para no llevar a confusión se prohíbe repartir ésta por el envase. Todo tiene que estar en el mismo campo visual, aunque se permite repetir los elementos más importantes en la zona principal para que vean mejor y, también sea dicho, pueda resultar más atractivo para la venta.
‘Elaborado a partir de…’. Esos alimentos que parecen que están hechos de una sola pieza de carne o pescado, pero que en realidad son la suma de varias combinadas con otros ingredientes deben dejarlo claro, incluidos los aditivos alimentario, las enzimas y si tuviesen proteínas añadidas de origen animal diferente, indicando en este caso. Así sabremos de qué están hechas las salchichas, los palitos de cangrejo y otros productos parecidos.
La tripa no comestible. Los embutidos cuyo envoltorio sea no comestible están obligados a indicarlo. Luego cada uno deberá actuar (o no) en consecuencia.