TE AYUDAMOS A QUE TU DIETA FUNCIONE: ¡LO VAS A CONSEGUIR!

Que levante la mano quién se haya puesto a dieta y no haya logrado acabarla por motivos varios (falta de motivación, no lograr los objetivos en el tiempo deseado, falta de tiempo para preparaestoy-a-dieta-evitando-pensamientos-negativos-tgr todos y cada uno de los platos que la componían…). Probablemente ahora mismo haya muchas manos en alto. Hagamos ahora otra pregunta a todas aquellas que la han levanta
do. ¿Te pusiste en manos de un nutricionista y le preguntaste todo aquello que te preocupaba? Probablemente en la mayoría de los casos la respuesta sea negativa. Y es que seguir una dieta sin supervisión de un profesional no suele funcionar. Y no lo digo sólo por el riesgo evidente que tiene para la salud seguir una dieta que no es la adecuada (el sexo, la edad, el haber hecho dieta antes… todo influye a la hora de elegirla), sino porque el seguir una dieta de forma correcta influye de manera directa en la motivación y, por tanto, en su éxito.

Los menús tipo de dieta suelen ser asépticos y muy poco dados a especificar qué beber, qué tomar si necesitamos (o queremos) algo dulce, la conveniencia (o no) de tomar café después de las comidas o la perfecta alternativa para aderezar una ensalada con sabor, pero sin demasiadas calorías. Dudas que surgen cuando empiezas una dieta pero que conviene resolver antes de iniciar el régimen para poder asegurarnos su éxito. Eso, y otras tantas cuestiones relacionadas con el factor emocional y psicológico que debemos tener controladas para no frustrarnos, desmotivarnos y abandonar la dieta antes de tiempo (desde saber cuándo es el mejor momento para empezar una dieta hasta cómo hacer la compra, pasando por el cómo y el cuándo del control de peso o la importancia de aprender a comer una vez finalizada).
El componente psicológico influye en el éxito (y en el fracaso) de una dieta. Saber elegir el momento en el que empezar una dieta es una clave fundamental a la hora de asegurarnos (en parte) su éxito. Por eso el mejor día de la semana para hacerlo es el día en el que comienzas tus rutinas, sea el día que sea. La actividad diaria hace que nos ordenemos y podamos organizarnos mejor. Aunque estos inicios de rutinas suelen coincidir con el lunes, lo realmente importante es que el comienzo de la dieta sea al mismo tiempo que el inicio de tu actividad, aunque sea otro día de la semana.

Empezar una dieta implica empezar de cero en muchos de tus hábitos del día a día. Y eso afecta también a tu nevera. Por eso es importante hacer la compra una vez conozcas la dieta, de una sola vez y sin hambre. La clave está en organizarse y tener una despensa ad hoc a la dieta, sin tentaciones. No debemos hacer la compra cuando estamos ansiosos. Debemos ser responsables con ella y no engañarnos a nosotros mismos comprando alimentos para los momentos de excesos.

carpaccio_presEl momento en el que el nutricionista te pone a dieta y comparte contigo el que será tu menú de los próximos días conlleva varias sensaciones. Desde un ligero lamento por lo que vas a comer (para eso también tenemos alternativas de las que hablaremos más adelante) hasta alguna que otra exhortación a tu falta de tiempo para poder cocinar todos y cada uno de los platos que te propone. Para este segundo punto tenemos buenas noticias. Y es que se pueden buscar alternativas preparadas que se adapten a nuestra rutina. Caldos de carne o pollo envasados sin grasa, carpaccios, marinados como el salmón o el atún, enlatados y conservas al natural… Pero siempre teniendo en cuenta esta máxima: es necesario leer bien la letra pequeña y estar 100% seguros de que se adecuan perfectamente a nuestras nuevas reglas saludables de alimentación.

bascula-tachadaEstar a dieta no implica pesarse todos los días. Todo lo contrario, hacerlo así puede generar frustración, debido a que los cambios en el peso no son medibles todos los días ni se reflejan en la báscula de forma real. De ahí que los expertos recomendemos pesarse una vez a la semana: por la mañana, cuando nos despertamos, siempre a una hora fija y sin ropa en que hay muchos factores que pueden influir en el peso. «La retención de líquidos, las hormonas… pueden influir, pero no significa que no estés perdiendo grasa. Respecto a la cantidad de peso a perder estando a dieta, es difícil establecer una cantidad generalizada ya que depende del peso que tenemos, del tipo de dieta y de lo responsables que seamos. No obstante, lo ideal sería entre un kilo y kilo y medio a la semana.

¡SABER COMER ES SABER VIVIR!

RECUPERATE DE LAS VACACIONES: PONTE LAS PILAS

Las vacaciones no son más ni menos, que la necesidad de cambio de rutina, de reseteo, de descanso, de disfrute y de carga de pilas. Lo que hace que a la vuelta, tengamos más fuerza, más energía y nos sintamos más renovados qpor-que-quiero-adelgazarue antes.

Después de las vacaciones y de algún que otro exceso, llega el mes de septiembre y con él la vuelta a la rutina y el momento de retomar algunos de nuestros objetivos.

Si después de algún que otro exceso, de saltarte horarios, de cañitas, de cenas a horas intempestivas… sientes la necesidad de depurar tu cuerpo, de quitarte kilos de más…septiembre es un mes ideal para ello.

Septiembre es un mes de vuelta a a una vida más ordenada y también se reducen considerablemente los planes sociales.

Para tener éxito en tus objetivos piensa lo que te voy a decir

1.¿Estoy haciendo todo lo que puedo?

Olvídate de las típicas listas de tareas pendientes. La excelencia debe ser tu objetivo final. Escribe: “Sé que puedo prescindir de los dulces y no voy a caer en la tentación de probarlos”, o «Seguiré corriendo un kilómetro más después de la barrera del dolor». Cuando consigas algo, táchalo de la lista. No te conformes con cualquier cosa.

2.Si soy constante, lo lograré

Nuestra mayor excusa para no continuar con la dieta o no afrontar un desafío deportivo es la ansiedad que esto nos genera. Sin embargo, lo bien o lo mal que lo hagas es el resultado directo de los esfuerzos que hayas realizado durante semanas, no de estar 2 días sin comer. Aplícate a la dieta y los resultados vendrán solos.

3.La salud es primordial

Una dieta no es algo ardmetas-2uo, es aprender a comer y tú lo sabes. El ejercicio físico acompañado de una dieta equilibrada es fundamental para lograr todos tus objetivos, y así será menos probable que te lo saltes.

4.Pon nombre al dolor

Las emociones negativas hacen que liberes cortisol, una hormona que favorece la acumulación de grasa. Al poner una etiqueta a tus sentimientos, puedes reducir su intensidad y volver a centrarte en tus objetivos. ¿Estás enfadado? No pasa nada. Reconócelo y encauza esa emoción a tu entrenamiento y a tu dieta.

 5.Yo soy quien elige

No se trata de ser un ganador o un perdedor, sino de tener siempre la potestad de elegir. Escribe: «Tú y solo tú eres el dueño de tu destino». Si te flaquean las fuerzas en el gimnasio y la comida de dieta te
parece insípida, recuerda que fuiste tú quien decidió ponerse más en forma y perder esos kilos de más que te sobran. Más aún: si decides dejarlo, tú mismo te estarás negando tu objetivo.

6.¡Véngate!hoy-es-un-buen-dia-para-adelgazar

¿Te acuerdas de aquel profesor que dijo que nunca llegarías a nada en la vida? ¿O de aquella ex que te humilló? Escribe: «La venganza puede ser un magnífico instrumento». Pero tampoco tienes que ir a machacar a tus antiguos adversarios: basta con que los recuerdes y te alces sobre ellos.

7.¿Y si no pudieras?

Si otras personas pueden tú también puedes lograrlo. No te compares en negativo con otros amigos y familiares que han bajado de peso. Piensa que ese objetivo implica el cumplimiento de un plan previo.

 

RECOMENDACIONES GENERALES:

  • En un primer momento para bajar peso lo ideal reducir al máximo el consumo de hidratos de carbono refinados e industrializados de alto índice glucémico como la bollería, pizzas, el pan, las pastas, el arroz, las legumbres, los dulces, el azúcar, y la miel. No sólo porque engordan sino porque segregan una sustancia que genera insulina y esto hace que en vez de estar saciados, queramos comer más.
  • Lo recomendable es seleccionar alimentos con bajo índice glucémico realizando una dieta variada de frjugosutas, verduras, carnes y lácteos desnatados. ¿El motivo?: mejoran la sensibilidad de la insulina y producen menos glucemia como respuesta a la comida subsiguiente, en definitiva evitan que volvamos a tener hambre al poco tiempo de haber comido.
  • Es importante realizar cinco comidas diarias y no saltarse ninguna: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena, así como respetar la porción ‘el centro del plato llano’. De hecho, una alimentación equilibrada es aquella en la que se puede comer de todo en forma variada y siempre respetando la medida justa.
  • No olvidar la importancia de acompañar el tratamiento con un plan de actividad física adecuada, que además de ayudarnos a reducir el peso, mejora el estado de ánimo y reduce el estrés.
  • Elige métodos de cocción que no requieran aceite, utilizando caldo desgrasado y superficies antiadherentes, cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno o papillote. Así se reducen las calorías de forma significativa haciendo las preparaciones mucho más saludables.

Las vacaciones no son más ni menos, que la necesidad de cambio de rutina, de reseteo, de descanso, de disfrute y de carga de pilas. Lo que hace que a la vuelta, tengamos más fuerza, más energía y no sintamos más renovados que antes.

Es tiempo de disfrutar y de comer lo que te gusta, aprovechar las terrazas y las comidas copiosas, a veces es inevitable. Lo que desde luego no sirve para mucho es torturarse con ello luego.

Empieza por una dieta depurativa, comiendo frutas y verduras, estas te ayudaran a desincharte y a sentirte bien:

 

  • Algunas frutas como: Piña, kiwi, fresas, arándanos, frambuesas, sandía… son depurativas, antioxidantes y sirven como desayuno y almuerzo perfecto.
  • Cítricos. Limpian el hígado y neutralizan las toxinas del aparato digestivo. Beber agua durante todo el día con una raja de limón, limpia el organismo y además en verano, servido fresco, es una opción saludable y rica al paladar.
  • Verduras crudas. Bien es sabido que la verdura, si se ingiere cruda, mantiene mejor todas sus propiedades. Asegúrate que la calidad de las verduras es óptima y que las has lavado previamente antes de consumirlas. Ensaladas, sopas frías, licuados o incluso cocidas al vapor. Maneras diferentes de consumirlas que te sirven sin que eches de menos otro tipo de alimentos.

Algunas de estas verduras desintoxicantes son: el apio, el brócoli, la alcachofa, la remolacha, las espinacas, los rábanos, canónigos, repollo…

  • Frutos secos. Ricos en omega 3. Ingeridos con moderación, activan tu cerebro, cuidan tu salud y enriquecen tus platos. Perfectos.
  • Té verde. Con hielo, con limón, caliente o frío. El té verde tiene infinidad de propiedades positivas para la salud. Estimula el desecho de toxinas, activa el organismo y contiene antioxidantes, entre otras.

¿Himposibleas disfrutado de tus excesos? Perfecto. Ahora ¡PONTE LAS PILAS! Comienza a depurar tu cuerpo y a ingerir alimentos que te ayuden a limpiarlo, eliminar los efectos negativos de las toxinas y depurar el aparato digestivo.

Todo depende de ti

Siempre hay elección. Ser excelente o poner excusas, pero no las dos cosas a la vez. Los campeones asumen el control de sus retos. En lugar de quejarse del mal tiempo o de su mala suerte, buscan la forma de seguir adelante. Lo que cuenta no es la situación, sino la manera de reaccionar ante ella.

¡SABER COMER ES SABER VIVIR!